Skip to content

Misterio en la atmósfera de Marte

16 febrero, 2015

Mars_nasaEstamos acostumbrados a ver las impresionantes imágenes de protuberancias solares, unas emisiones que desde la superficie del Sol alcanzan cientos de kilómetros; también hemos fotografiado un centenar de géiseres en Encelado o volcanes en Io, la luna de Júpiter, lanzando sus chorros de material al espacio; pero no tanto a que algo parecido ocurra en un planeta. Investigadores del Grupo de Ciencias Planetarias de la UPV/EHU analizan las imágenes de una misteriosa protuberancia marciana que alcanzó más de 200 kilómetros de altura. Por el momento se barajan dos hipótesis para explicar el extraño fenómeno. Podría tratarse de una nube, como no se han visto hasta la fecha; o bien una emisión luminosa, como una aurora. El estudio se publica en la revisa Nature.

En marzo y abril de 2012, astrónomos aficionados de todo el mundo tomaron imágenes de un penacho emergiendo al amanecer en el borde del disco de Marte. Aunque varias naves ya había observado en numerosas ocasiones anteriores capas de nubes finas en el limbo del planeta, su altura máxima nunca había superado los 100 kilómetros. La protuberancia fotografiada en esta ocasión dobla esa altitud.

Los investigadores sostienen que, de momento, con el conocimiento actual de la alta atmósfera de Marte, no es posible explicar este fenómeno, que pudo ser observado durante 10 días en el amanecer marciano durante el mes de marzo y varias jornadas más en abril.

En la tenue, fría y seca atmósfera de Marte, los vientos arrastran y elevan grandes cantidades de polvo desde la superficie hasta los 50 km de altura. En el interior de estas masas de polvo se forman delgadas nubes de cristales de hielo y dióxido de carbono, el principal componente de la atmósfera marciana, que en ocasiones alcanzan, como máximo, los 100 kilómetros de altura.

Las naves espaciales que orbitan Marte han tomado imágenes tanto del polvo en suspensión como de las nubes altas sobre el limbo o borde del planeta, proyectadas en el fondo negro del cielo, pero en esta ocasión la “nube” ha sido tan espectacular que ha podido ser fotografiada desde la Tierra.

Nubes y arena en el horizonte de Marte: Foto: Mars Exploration Rover Mission, Cornell, JPL, NASA.

Nubes y arena en el horizonte de Marte: Foto: Mars Exploration Rover Mission, Cornell, JPL, NASA.

Hace tres años, astrónomos aficionados de todo el mundo aprovecharon la aproximación entre Marte y la Tierra para tomar imágenes detalladas del planeta rojo. La sorpresa surgió cuando en el borde del disco, emergiendo en el limbo durante el amanecer marciano, se pudo detectar la presencia de un alto penacho. La protuberancia fue observada rotando con el planeta sobre el limbo durante unos diez días de marzo, confirmando inequívocamente su presencia, y tras unas jornadas sin ser detectada, se pudo volver a observar durante varios días en abril.

Un equipo de investigación del Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad del País Vasco, ha realizado una selección de las mejores imágenes tomadas en aquellas fechas y ha procedido a su análisis, junto con sus colaboradores.

Los científicos han desarrollado un modelo geométrico para explicar la visibilidad de este penacho que apareció en la región marciana de Terra Cimmeria, en las latitudes medias del hemisferio Sur.

Según sus cálculos, el penacho alcanzó una extensión horizontal de unos 500 kilómetros; y los días 20 y 21 de marzo, además, una altura excepcional de entre 200 y 250 km sobre la superficie de Marte. Nunca antes se había observado un fenómeno que alcanzara tal altura en este planeta.

Penacho marciano rotando con el planeta.

Penacho marciano rotando con el planeta.

El equipo investigador, que también pudo determinar su brillo en diferentes longitudes de onda, buscó antecedentes de fenómenos similares en el archivo de imágenes tomadas por el telescopio espacial Hubble, localizando que en mayo de 1997 se observó un fenómeno parecido en latitudes ecuatoriales del planeta. Aunque no pudo determinar su altura con precisión, si se pudo medir su reflectividad, lo que les ha servido para indagar en la naturaleza del fenómeno.

Con estos datos, el director del Grupo de Ciencias Planetarias y del Departamento de Física Aplicada I de la Universidad del País Vasco Agustín Sánchez-Lavega, afirma que son dos las posibilidades: “Podría tratarse bien de una nube, o bien de una emisión auroral”.

Sin embargo ninguna de las hipótesis acaba de convencer a los investigadores. “Si se tratase de una inusual nube, y teniendo en cuenta su brillo, debería estar formada por cristales de 0,1 micras (una diezmilésima de milímetro), pero para que pudiera estar a 200 kilómetros de altura, la temperatura debería ser entre 50 y 100 grados inferior, en función de si los cristales son de agua o de dióxido de carbono, a lo que predicen los modelos actuales para Marte”.

Otra posibilidad sería que el penacho fuera producido por una emisión luminosa, tipo aurora, pero esta hipótesis tampoco está exenta de problemas. Aunque en la región de Cimmeria existe una intensa anomalía magnética que podría canalizar las partículas cargadas provenientes del exterior y excitar la emisión, esta debería de ser 1.000 veces más potente que la de las auroras terrestres, lo que parece inviable. “Ambas hipótesis, aun siendo las más plausibles, parecen imposibles por cuanto desafían nuestro conocimiento actual de la atmósfera marciana”, confirma Sánchez-Lavega.

Dado el riesgo que la presencia de estos impredecibles altos penachos podría entrañar en futuras misiones en baja órbita o de entrada y aterrizaje en planeta, los científicos van a proseguir la búsqueda y el estudio de estos penachos con observaciones desde Tierra y desde las naves en órbita.

Marte con el penacho emergiendo en el limbo (dentro del círculo amarillo). A la derecha, vistas aumentadas de la cambiante morfología del penacho, en imágenes tomadas por W. Jaeschke y D. Parker el 21 de marzo de 2012. Como fondo, una zona de Terra Cimmeria en Marte (longitud 207° y latitud -32°), donde se formó el penacho (fuente de la imagen: National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA)).

Marte con el penacho emergiendo en el limbo (dentro del círculo amarillo). A la derecha, vistas aumentadas de la cambiante morfología del penacho, en imágenes tomadas por W. Jaeschke y D. Parker el 21 de marzo de 2012. Como fondo, una zona de Terra Cimmeria en Marte (longitud 207° y latitud -32°), donde se formó el penacho (fuente de la imagen: National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA)).

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: