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DIEGO URBINA: “VOLARÍA A MARTE MAÑANA SIN DUDARLO”

11 diciembre, 2011

Activatuneurona ha entrevistado al tripulante italo-colombiano de la Agencia Europea del Espacio (ESA), Diego Urbina, que nos ha contado sus experiencias en la misión Mars500

No ha habido paseos en coche oficial descubierto, ni jovencitas entregando flores a los héroes de Marte, ni miles de personas agolpadas en las aceras para poder decir que han visto pasar durante apenas un segundo a los primeros seres humanos que pisan el suelo de otro planeta. Si embargo, los participantes de la primera misión que recrea todas las condiciones posibles de un viaje de ida y vuelta al planeta rojo, se han sentido apoyados en su retiro de 520 días, aislados del mundo, a pesar de seguir dentro de él. Para ellos, ha sido, además de un experimento científico, que pretendía evaluar la respuesta psicológica y médica de los astronautas al prolongado asilamiento del espacio o cómo afecta el estrés a sus funciones fisiológicas, al sueño o y al sistema inmunitario, un tiempo para ver la vida de otra manera.

Pregunta. ¿Cómo se siente después de pasar 17 meses encerrado en condiciones de aislamiento total, dentro de cuatro módulos de metal sellados herméticamente?

Diego Urbina.-Muy feliz de estar en contacto con el mundo real.

P.- ¿El mundo que se ha encontrado es el mismo que dejó al irse?

D.U. Este ha sido un tiempo para redescubrirnos, un tiempo de ver con otros ojos las cosas normales que damos por descontadas. Las vemos un poco más especiales, las damos más valor ahora.

P- ¿Tiene alguna secuela de la misión?

D.U.-Los efectos secundarios han sido positivos. Dejar la monotonía de estar aislado ha sido positivo.

P- ¿Cuál ha sido el momento más complicado del experimento para usted?

D.U.-Ha habido varios periodos difíciles. Nuestro humor estaba muy conectado a recibir noticias del exterior, a recibir noticias de la familia y amigos, y en los periodos de verano, de vacaciones, recibimos menos cantidad de e-mails y eso fue difícil. Afortunadamente lo superamos como un equipo y dándonos apoyo los unos a los otros.

P.-Así que recibían noticias de la Tierra mientras estaban de viaje hacia Marte. ¿Ha habido alguna que recuerde con especial decepción o con especial cariño?

D.U.-Durante la crisis de los mineros de Chile, nosotros estábamos en un encierro similar al de ellos. Obviamente ellos tenían dificultades más graves que las nuestras, estaban en peligro de vida, pero nos sentimos un poco identificados en este encierro y decidimos escribirles una carta a los mineros, que les hicieron llegar nuestras agencias espaciales y fue una pequeña-gran satisfacción saber que ellos se sentían un poco apoyados por nuestra carta. Obviamente temían por su vida y estuvimos muy contentos de que todos hubieran sido rescatados sanos y salvos.

P.- ¿Sintieron en algún momento la necesidad de abandonar los módulos y dar por terminada la misión antes de tiempo?

D.U.-Nosotros teníamos la opción de salir porque por derechos humanos no se puede hacer un experimento en el que no se pueda salir. Podíamos haber salido en cualquier momento, pero nosotros estábamos muy involucrados en el experimento, había científicos de todo el mundo que confiaban en nosotros, el público en general que sabía de la misión confiaba en nosotros y sabía de la importancia de esta misión para convertir a la humanidad en una especia multiplanetaria. Este era un primer paso necesario. Nuestra carga era ese sentido de responsabilidad y también responsabilidad con nuestros compañeros de equipo. No queríamos que ellos terminaran la simulación sin nosotros. Todos esos factores se unieron y nunca pensamos en salir. No lo consideramos una opción.

P.- El experimento Mars500 se realizó en las instalaciones del Instituto de Problemas Médicos y Biológicos de Rusia (IBMP), donde ha sido imposible simular dos aspectos a los que tendrán que enfrentarse los astronautas que realicen el viaje real. La falta de gravedad y las radiaciones cósmicas. ¿Qué efectos tendrían sobre los astronautas?

D.U.-La radiación puede incrementar las probabilidades de cáncer durante la vida. Puede haber peligro de muerte si hay una gran dosis de radiación repentina. La microgravedad afecta a nuestros huesos. Nuestros huesos tienden a descomponerse y hace que sean muy sensibles a las fracturas. Nuestros músculos se atrofian porque dejamos de usarlos para sustentarnos y estos son factores que se investigan en entornos donde hay microgravedad como en la Estación Espacial Internacional. La intención es que los datos que obtengamos de la Mars500 se unan y se contrasten con los que se obtienen en la ISS y tengamos una imagen muy completa de las consecuencias de un viaje interplanetario.

P.-Otro de los aspectos que más problemas ha planteado ha sido la comida…

D.U.-Principalmente durante la primera mitad del viaje, porque estábamos en medio de un experimento y teníamos que tomar tanto de esto, tanto de aquello. Todo como estaba previsto. Durante la segunda mitad fue un poco más flexible, pero era muy difícil para algunas personas que tenían costumbres muy arraigadas de su país. Para mí fue un poco más fácil porque como un poco de todo.

P.-Pero algo echaría de menos…

D.U.-A veces me hubiera gustado comer una bandeja de paisa o un poco de sancocho. Eso hubiera sido bueno.

P.-Los primeros europeos que viajaban a América lo hacían con animales vivos de los que se alimentaban. ¿Ustedes, como primeros exploradores interplanetarios, han podido hacer lo mismo?

D.U.-No hemos podido llevar animales grandes, tales como perros o vacas porque probablemente no sobrevivirían al viaje…pero llevamos plantas. Plantamos algunas en el invernadero y en un cierto punto de la misión empezamos a comer cosas frescas, no eran muchas, pero fue muy importante para nosotros porque a la comida preparada a la que tienes que añadirle sólo agua para reconstituirla era buena, ¡pero no hay nada como la comida fresca!. ¡Nada como comerse un buen tomate o un pedazo de lechuga!

P.- ¿Y a pesar de todos estos inconvenientes usted asegura que le encantaría hacer el viaje a Marte?

D.U.-Si me dices que vaya a Marte mañana, voy mañana, sin dudarlo.

Fríos pero con sentimientos

P.- ¿Son ustedes esos tipos fríos que mantienen la calma en todo momento, como se les representa en el cine, o es sólo una pose?

D.U.-Mantener la calma en todo momento es una cualidad que debes tener. A nosotros cuando nos seleccionaron nos analizaron la personalidad hasta el último detalle. No somos perfectos para nada, pero tenemos cualidades para hacer exitosa una misión de larga duración, somos pacientes… yo me sentí muy afortunado de tener la tripulación que tuve. Son unas personas increíbles. No siempre estaba de acuerdo con ellos. Podía haber fricciones, pero éramos un grupo que no dejábamos que esas fricciones se convirtieran en un gran problemas para todos.

P.-Es decir, que tienen sentimientos pero saben controlarlos.

D.U.- Sí. Yo me sentí muy triste cuando las comunicaciones con el exterior empezaron a reducirse, cuando me hacía falta mi casa, mis amigos…

P.- ¿Cómo celebró su cumpleaños?

D.U.- Yo sólo tuve un cumpleaños, pero algunos de mis compañeros tuvieron dos. A mí ese día me hizo falta mi familia, la celebración típica con la torta de cumpleaños… Yo traté de aportar muchos detalles para hacer ese día especial para mis compañeros y ellos hicieron lo mismo conmigo. Me hicieron un poster, me pusieron regalos encima de la mesa… regalos sencillos, comida que a uno le gustaba y que podía haber ido a buscar al módulo de almacenamiento, pero ellos simplemente te lo ponían allí y era algo especial, al menos por una mañana.

P.- ¿Qué fue lo que más echo en falta?

D.U.-La variedad social. Estar con personas diferentes. Mis compañeros eran personas excelentes, pero me hicieron falta nuevos puntos de vista, me hizo falta la aleatoriedad de la vida normal.

P.- ¿Y qué no volvería a llevarse si repitiera la misión?

D.U.-Hubo muchos juegos de mesa que pensaba que iba a utilizar y al final no los usé mucho porque nos pusimos un poco más en la onda de jugar en el computador juegos de video, sobre todo cuando nos aburríamos, para distraernos un poco, y los juegos de mesa no los usamos, así que tal vez los dejaría.

P.-Nos ha contado que recibían noticias del exterior. ¿Qué noticia le gustaría recibir de su país si estuviera camino de Marte?

D.U.-Que se acabara la guerra. Que tuviéramos paz y todo el mundo pudiera viajar tranquilo. Que hubiera justicia en Colombia, creo que sería el deseo más grande.

P.- ¿Y qué le diría a un joven que estuviera siguiendo su aventura en el planeta rojo?

D.U.-Que a pesar de las dificultades, no pierda nunca de vista sus sueños, que trate de hacer lo posible por alcanzarlos porque finalmente algún día los podrá hacer realidad.

PERFIL

Nombre: Diego Urbina

Profesión: Ingeniero

Nacimiento: Nació en Bogotá en mayo de 1983. Tiene 28 años. Emigró a Italia en 2002 para estudiar Ingeniería en Turín. No está casado ni tiene hijos.

Experiencia: Fue miembro de la tripulación en la Estación de Investigación sobre Marte en el Desierto de Utah, (EE.UU.) en enero de 2010. Realizó investigaciones sobre el crecimiento de plantas tropicales y las limitaciones del traje espacial.

Aficiones: El buceo, el diseño gráfico, dibujo, entrenamiento físico y el fútbol.

Más información: activatuneurona.wordpress.com

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